domingo, 16 de diciembre de 2012

La Pepa y la Educación

Entre 1808 y 1812 en España hubo una serie de hechos históricos de los que destacamos, en primer lugar,  la Guerra de la Independencia, en la que el pueblo español se levantó contra la ocupación francesa, esto provocó el segundo hecho, la creación de las Cortes de Cádiz y la redacción de la futura Constitución o La Pepa.  Los trabajos de esta asamblea culminaron con la proclamación de la primera Constitución española, en 1812. Esta Carta Magna, avanzada para su época, se basa en el principio de igualdad de los ciudadanos ante la ley y reconoce los derechos individuales de los ciudadanos, como es el caso del derecho a la educación, a la libertad o a la propiedad privada. Otra de las características de esta Constitución es que se  instaura la separación de poderes y la soberanía nacional, mediante la cual los ciudadanos ejercen el poder a través de sus representantes, acotándose así las atribuciones de la monarquía.


En cuanto a la sociedad de este siglo, la clase obrera protagonizó reivindicaciones y movilizaciones que se desarrollaron en un escenario esencialmente urbano. El campesinado, un colectivo menos dinámico, continuó supeditado a los grandes propietarios, aunque desvinculado legalmente de ellos. La sociedad de clases, más abierta y permeable que la estamental, concedía mayor grado de libertad a los individuos, pero al tiempo que mantenía profundas desigualdades, cimentadas no sobre la ley o la tradición, sino sobre la riqueza y la propiedad.


Si hay algo que destacar de esta Constitución, es que es la la única constitución española que ha dedicado un Título exclusivamente a la educación, tal es la importancia que se le dio al tema educativo. Cuando las Cortes de Cádiz aprobaron el titulo IX de la Constitución, dedicado a la instrucción pública, los diputados estaban reconociendo de hecho su deuda con los hombres de la ilustración. Aquí, como en tantos otros aspectos de la mítica Constitución gaditana, los liberales aparecen como herederos de las ideas matrices de la Ilustración. En efecto, la fe en la educación básica común a todos los hombres, la conveniencia de la gratuidad total de la instrucción elemental, la necesidad, en fin, de un plan general de la instrucción pública, son ideas que hombres como Jovellanos, Cabarrús o Campomanes habían difundido con extraordinaria tenacidad por todo el territorio nacional.


Para concluir, personalmente creo que fue un avance bastante relevante, fundamentalmente en que la sociedad y el país en sí mismo se desarrolla dependiendo de la educación. Todo está relacionado. Si un Estado invierte una suma de dinero considerable a las escuelas, amplía la escolaridad y además estas escuelas son generales y obligatorias, a lo largo de 20 años esa cifra de dinero se multiplica, por lo que el país avanza. Al ver esta Constitución, creo que fue el cambio que hizo que España pudiera avanzar, el incentivo para hacer una sociedad mejor, una mota que hizo que se pensara en España, tanto en un nivel educativo, como en nivel político o económico, y no en los bolsillos.

BIBLIOGRAFÍA/WEBGRAFÍA
http://www.juntadeandalucia.es/educacion/webportal/web/la-pepa/visitas
http://www.claseshistoria.com/movimientossociales/sociedad.htm
http://personal.us.es/alporu/legislacion/constitucion_1812_educacion.htm
Diversas enciclopedias: LaRousse, Océano, etc.


domingo, 9 de diciembre de 2012

Las grandes transformaciones del siglo XIX



A partir de la revolución industrial, se iniciaron una serie transformaciones en las fábricas que trajeron como consecuencia una mayor productividad y eficacia en la elaboración de productos, los cuales exigieron una rápida movilización. Para ello utilizaron las máquinas de vapor en los medios de transportes terrestres y marítimos.
Se inventó la locomotora en 1814; su constructor fue George Stephenson.
 Los ferrocarriles aparecieron en el año 1823, igualmente creados por Stephenson en Inglaterra. Pronto las vías férreas se fueron extendiendo por toda Europa y los EEUU.
También hubo una mejora en la maquinaria que usaban en las fábricas a las que se les adaptaron los avances tecnológicos con el fin de obtener mayor producción; dando lugar a una mayor competencia entre los países desarrollados.
Esto se extendió por todo el mundo, tal fue así que no quedó ningún lugar en el no tuvieran estos medios de transporte.
Una consecuencia de la transformación de los medios de transportes es que la población de movilizó a la vez que se abarataron los costes de los pasajes. El hombre pudo desplazarse con facilidad hacia su lugar de trabajo.
Durante el siglo XIX muchas personas abandonaron la zona rural para irse a las ciudades en busca de mejorar su nivel de vida. Alemania, EEUU e Inglaterra fueron los países donde más aumento la población en las ciudades.
El auge industrial desplazó a los talleres artesanales y manufactureros que no pudieron resistir la competencia de las grandes fábricas.
Obligó a las personas a mudarse a las ciudades para trabajar en fábricas. Muchos de ellos se convirtieron en obreros, por tanto, cambiaron su anterior ocupación.
Toda esta movilización trajo consigo que las familias carecieran de servicios como el agua. A la vez que había problemas con las viviendas se sumaba la falta de escuelas para los niños y las constantes epidemias que hacían que el desarrollo demográfico no avanzaba. También afectaron las crisis económicas, que obligaba a los trabajadores a cambiarse de ciudad.

La industria trajo consigo nuevos productos que antes el hombre no conocía ni consumía; los abarató tanto que así todas las personas podían comprarlos.
Se crearon muchos objetos nuevos para uso diario, así como las prendas de vestir que revolucionaron la moda, sobre todo de la gente adinerada.
Todas estas circunstancias favorecieron el cambio de mentalidad e influyeron en el modo de vida de la población.
Hacia finales del siglo del siglo XIX el progreso industrial llevó a la producción en serie; esto consistía en reducir el trabajo de los trabajadores, ya que cada grupo se dedicaba a una tarea específica.
Este sistema llego a construir la principal manera de organización del trabajo dentro de las industrias durante el siglo XX hasta nuestros días.
A raíz de todos estos inventos los medios de transporte mejoraron considerablemente, y con ello el nivel de vida de las personas.
En cuanto a la educación y relacionándolo con el video: Paradigma del Sistema Educativo, se está llevando a cabo un sistema educativo creado para otra época (en este caso, para la época de la Revolución Industrial, la Ilustración, siglo XIX). Esto hace que mientras que en un pasado se estudiaba para tener un trabajo y poder vivir, hoy en día estudias para poder tener un título con el cual no sabes si vas a poder vivir.  Otro de los problemas que ocasiona esto es que en la actualidad, a causa de las notas no se ve si una persona es brillante, sólo se ve una nota. Sir Ken Robinson afirma, por tanto, que el sistema educativo actual está modelado por la industria y capitalizado sin tener en cuenta las necesidades del alumno. Los tiempos han cambiado, los niños de antes no son como los de ahora porque ahora hay más de lo que aprender, los profesores y familiares buscan que sus hijos aprendan el 100% de las materias sin olvidar que en la era de las TIC hay mucho más que aprender. Robinson, por esto, afirma que hay que cambiar físicamente la escuela ya que parece una fábrica (se enseña a los niños mediante asignaturas, en grupos de edad, etc.) y el sistema creando así un pensamiento divergente, esto quiere decir que se puede dar multitud de respuestas a una pregunta y no estar diseñados para una respuesta única.
De esta forma, los cambios necesarios para la escuela del presente está ya dicho, se necesita cambiar el sistema, hacer una metodología activa-participativa y sobre todo que no esté relacionada con cuestiones políticas. Si la educación sigue como hasta ahora, los niños odiarán ir al colegio porque ¿De qué sirve estar estudiando toda la vida si cuando acabe no voy a sacar nada en claro, no voy a vivir de un diploma? Personalmente creo que esto afecta en gran medida los exámenes y las calificaciones, pero hasta que no cambie la mentalidad de los futuros docentes que estudian hoy en día la carrera, no va a haber cambio alguno. Y por eso pregunto yo: ¿Estamos preparados para que la sociedad saque los pies del tiesto sin ser recriminado, tachado de revolucionario o marginado? Yo creo que la sociedad no está preparada y nunca lo estará hasta que alguien haga algo por remediarlo.